Ray Guerra, de 27 años, se graduó de Tecnólogo en Mercadotecnia después de tres años de estudios y quiso hacer una licenciatura de la misma carrera en la Universidad de Guayaquil. “Hice todo el papeleo para la homologación, yo pensé que iría a un quinto o sexto semestre, pero resulta que debía empezar por segundo semestre y además debía rendir nuevamente el examen Ser Bachiller”, cuenta decepcionado, pues su meta es hacer un posgrado o maestría.

Hasta antes de las reformas de agosto del 2018 a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), una persona con título de tecnólogo que quisiera cursar un posgrado o maestría debía hacer primero la licenciatura en la universidad, ya que no se contemplaba la maestría tecnológica, y además los técnicos y tecnológicos no eran considerados títulos de tercer nivel.

La nueva LOES en su art. 118, sobre los niveles de formación de la educación superior, dice que son considerados de tercer nivel el técnico-tecnológico y de grado, y que corresponden al nivel técnico - tecnológico los títulos profesionales de técnico superior, tecnólogo superior o su equivalente y tecnólogo superior universitario.

“No se puede castigar a un tecnólogo a que se quede como tecnólogo toda su vida. La libertad es lo más preciado en este mundo y hay que darle la oportunidad a alguien de soñar si quiere ser un doctor o si quiere no serlo también”, dice Aldo Maino, presidente de la Asociación de Institutos Tecnológicos del Ecuador y rector del Tecnológico Espíritu Santo, quien agrega que “se luchó” mucho por este cambio.

Maino indica que la ley tiene efecto retroactivo, “es decir, todos los que se graduaron con título de tecnólogo previamente, en el plazo de un año la Senescyt debe actualizar el registro de los títulos tecnológicos a tercer nivel”.

En el país existen 228 institutos tecnológicos y aproximadamente estudian en ellos actualmente 85.000 personas. Al año ingresan entre 15.000 y 20.000 estudiantes, según Maino.

Sobre el posgrado tecnológico, la LOES señala que “corresponden a este nivel de formación los títulos de especialista tecnológico y el grado académico de maestría tecnológica”. Pero también dice que solo podrán ofertar posgrados técnico-tecnológicos los institutos técnicos y tecnológicos que adquieran la condición de superior universitario. Así también, antes de cursar una maestría tecnológica, la nueva ley determina que se debe tener el título de Técnico Superior Universitario, que al igual que los posgrados solo pueden ofrecerlos los institutos que adquirieron la condición de universitario.

“Los tecnólogos no pueden ofrecer directamente una maestría hasta que no hagan la tecnología universitaria, que es para cumplir con los tiempos que determina el reglamento. Así por ejemplo, si una persona se graduó de una carrera técnica en dos años, pues debe cumplir mínimo los tres años”, explica Maino.

Según el Reglamento de Educación Superior, que da a las instituciones de educación superior la facultad de determinar el tiempo de duración de las carreras entre un mínimo y un máximo, sobre las de tercer nivel técnico-tecnológico (ver cuadro), establece que las de técnico superior pueden durar entre dos y cuatro periodos académicos ordinarios (PAO), esto es semestre académico; las de tecnológico superior, de cuatro a cinco PAO; y las de tecnológico superior universitario, de seis a siete PAO. Así, los institutos tecnológicos superiores universitarios pasarán a ofertar la tecnología universitaria antes de la maestría.

El reglamento de las instituciones de educación superior de formación técnica y tecnológica determina que para que los institutos adquieran la condición de universitarios deben cumplir con una serie de requisitos, entre ellos: la justificación de la existencia de una estructura orgánica acorde con la condición de instituto superior universitario, un plan estratégico de desarrollo institucional actualizado; el proyecto de al menos una carrera de nivel tecnológico superior universitario; perfil de los docentes, etc.

De los 228 institutos que hay en el país, Maino cree que no todos calificarán para adquirir la condición de universitarios.

El cambio en la ley, según Roberto Tolozano, rector del Instituto Técnico Bolivariano, “marca un momento de madurez en el sistema de educación superior y es el reconocimiento definitivo al valor e importancia que la formación tecnológica tiene para un país que necesita desarrollarse ágilmente”.

Tolozano cree también en la revalorización de la educación tecnológica al reconocerse como estudios de tercer nivel, “lo que llevará a que aumente la demanda de este nivel formativo”.

Para Caterina Costa, presidenta de la Cámara de Industrias, “es un avance importante puesto que incentiva el crecimiento y la especialización de este sector en nuestro país; tiene cierto parecido con la legislación europea, donde hacen la diferencia entre títulos propios y títulos oficiales, acá lo hemos traducido a títulos técnicos-tecnológicos y de grado, pero en principio se trata de lo mismo”. Costa considera, sin embargo, que “aún debemos realizar más cambios en la legislación para que esta nueva diversificación de la Academia entre en convergencia con las necesidades reales de la industria”. (I)

Fuente: Diario El Universo